Washington, D.C.— En un contexto de creciente presión bilateral en materia de seguridad, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, sostuvo un encuentro con el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, en la capital estadounidense.
La reunión tuvo como eje principal el fortalecimiento de la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir al crimen organizado, con énfasis en el tráfico de drogas —particularmente fentanilo— y el flujo ilegal de armas hacia territorio mexicano.
De acuerdo con reportes oficiales, ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de ampliar el intercambio de inteligencia y consolidar operativos coordinados que permitan debilitar a las organizaciones criminales que operan en la región.
El encuentro también forma parte de la estrategia del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha planteado una política de seguridad basada en la cooperación internacional sin comprometer la soberanía nacional.
Analistas consideran que este acercamiento refleja un momento clave en la relación bilateral, marcado por la urgencia de contener la violencia asociada al narcotráfico y atender las demandas de ambos países en materia de seguridad fronteriza.
Con esta reunión, México y Estados Unidos buscan mantener abiertos los canales de diálogo y coordinación frente a uno de los retos más complejos de la agenda común: el combate a las redes criminales transnacionales.
