NUEVA YORK, EE. UU.- El humo generado por los intensos incendios forestales que afectan diversas regiones de Canadá volvió a impactar el noreste de Estados Unidos, donde el cielo de Nueva York se cubrió de una densa capa de contaminación que tiñó el ambiente de un característico tono naranja.
El fenómeno, provocado por las corrientes de aire que arrastran enormes cantidades de humo desde territorio canadiense, redujo la visibilidad en distintos puntos de la ciudad y obligó a las autoridades a emitir alertas por la mala calidad del aire.
Ante estas condiciones, los departamentos de salud recomendaron a la población evitar actividades físicas al aire libre, mantener puertas y ventanas cerradas y prestar especial atención a personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores y niños, quienes son los más vulnerables a los efectos de las partículas suspendidas en el ambiente.
Las impresionantes imágenes del cielo anaranjado cubriendo edificios emblemáticos como el Empire State Building y el One World Trade Center rápidamente se difundieron en redes sociales, donde miles de usuarios compararon el paisaje con escenas de películas apocalípticas.
Especialistas señalaron que el humo contiene partículas finas conocidas como PM2.5, las cuales pueden penetrar profundamente en los pulmones y aumentar el riesgo de padecimientos respiratorios y cardiovasculares cuando la exposición es prolongada.
Mientras tanto, las autoridades canadienses continúan combatiendo decenas de incendios forestales favorecidos por las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos, condiciones que han complicado las labores de control y mantienen en alerta a varias provincias del país.
Los servicios meteorológicos estiman que la presencia del humo podría prolongarse durante los próximos días, dependiendo de la dirección de los vientos y de la evolución de los incendios forestales en Canadá.
