Sevilla, España.- La Maestranza de Sevilla fue testigo de una tarde sangrienta que ha dejado al mundo taurino con el corazón en la mano. El matador Roca Rey sufrió una cornada espeluznante de 35 centímetros en el muslo derecho que literalmente le partió los músculos en dos trayectorias.
A pesar del boquete en la pierna y el dolor indescriptible, el peruano demostró una entrega casi inhumana al mantenerse en el ruedo para cortar dos orejas antes de caer en manos de los médicos en medio de un charco de sangre.
El reporte es aterrador: el pitón de un toro de Victoriano del Río viajó 20 centímetros hacia abajo y 15 hacia arriba, provocando destrozos masivos en la pierna del diestro. Aunque los médicos señalan que la cornada es “limpia” y no tocó arterias principales, el pronóstico es de “muy grave”. Mientras el torero era intervenido de urgencia, la afición pasaba del júbilo al terror por una faena que pudo ser la última.
